Blogia
Estrellas azules de mar

Nueva vida

    A 8 de Octubre y con 20 añitos recién cumplidos, puedo decir que soy la persona más feliz del mundo. Parece mentira, pero de lo que era hace escasos tres meses a lo que ahora soy, hay un abismo tan grande que nadie me reconocería. Con unas cajas llenas de ropa en mi coche, totalmente acojonada, con el sueldo de un mes y mi Greta, como no, he ido a conformarme con un huequecito y me he encontrado un palacio de princesa.

  A todo el que le interese, he decidido cumplir mi sueño de estudiar filología clásica, y aunque quizá debí haberlo empezado al acabar el bachiller, prefiero pensar que este tiempo me ha dado experiencia y me ha preparado en todos los sentidos.

 Por lo demás, esta ciudad no está tan mal, veo el mar cada mañana cuando voy a clase y en mi nuevo McDonald's cada día estoy también más contenta. Los atascos interminables me dejan tiempo para pensar en lo curioso que es ver tanta gente junta creyendose única y en todo lo que uno por uno podrían contar, quizá como yo.

  Como siempre decía, escribo mejor cuando estoy triste, y por eso hace tanto que no escribo, ni lo hago igual de bien. Es verdad que estoy muy contenta y sin embargo todos los días me acuerdo de los pinchos de tortilla con la Vane, Marcos y Sheila,y que estos días estaríamos analizando colonias de bacterias, las conversaciones en la parada del bus con mi amigo del alma, mis compis del curro que espero que sigan igual de bien, (Pedro, te hice caso) él frío de mi Villamondrín...

  Cuento los días que faltan para pasar por allí, mientras tanto, procuro que noten que mis "eses" no son de aquí.  

0 comentarios