Blogia
Estrellas azules de mar

Nihil novum sub sole (Nada es nuevo bajo el Sol)

  Dos entradas el mismo día sé que es extraño, y es que aunque para el calendario sea otro día hasta que no me acuesto para mí es 25 aunque tenga mala rima.
  He decidido actualizar mi blog más a menudo, no como un diario, pero sí como un lugar donde mis ideas se quedan, aunque desnudas porque cualquiera puede verlas o malinterpretarlas. 
   Siempre quise escribir un diario donde anotar todo lo que me pasaba, pero siempre tenía miedo a que alguien más lo viera asíque nunca llegué a escribir sentimientos demasiado profundos.
  Un buen día con 13 años cuando estaba en 2º de ESO, me dió por empezar a guardar las típicas notitas de clase, y no volví a tirar ninguna durante años. Si ahora mismo me piden que cuente cualquier cosa de las que me pasaron en 2º de ESO no sería capaz de decir nada, de hecho creo que de estos 20 años, me acuerdo más bien poco, pero entonces vería las notitas que guardé, y serían como una chuleta, que con leer un poco te viene todo lo demás. Por eso quería un diario, porque si no escribo las cosas que me van pasando, un día me daré cuenta de que en 30 años me acuerdo de más bien poco, y me hará ilusión recordar mis inquietudes de entonces, y diré "que tonta era" o "qué huevos le echaba"...
 
 
  Normalmente pienso que a la gente que puede leer mi blog seguramente no le interese, y quizás a quien le pudiera gustar no tiene oportunidad de leerlo.
 
 
  Hoy no estoy especialmente contenta. Estoy preocupada por mí misma. Siento que estoy atravesando una etapa de transición que quiero acabar de vivir YA. No estoy a gusto, no encuentro mi sitio, de hecho creo que no tengo sitio. Es como cuando estás mucho rato esperando algo sin que haya cambios, y sabes que en el momento que te ausentes va a llegar lo que esperas, pero estás tan harto que decides irte un minuto, y cuando vuelves, te lo has perdido. Así me siento yo constantemente.
 
 
    Y no se lo recomiendo a nadie, porque llevo tanto tiempo esperando el cambio, que al final estoy perdiendo este tiempo.
 
 
   Escribo muy despacio, porque doy muchas vueltas a las cosas, además cuando escribo aquí pienso en quien lo puede leer, y claro, no es lo mismo que si estuviera con el deseado diario que algún día tendré. Es más, no me gusta que nadie lea lo que escribo hasta que acabo.
 
  Cada día me veo más incomprendida, sola, amargada  y vulnerable y por otro lado más decidida aunque no sepa a qué.
  
   Creo que la mejor palabra es angustia, porque veo que mi vida es una mierda, (que frase tan original) y a medio plazo la única ilusión que tengo es irme a vivir sola, que me vendrá bien para conocerme a mí misma y demostrarme de qué soy capaz.
 
  No me hace falta nada ni nadie para vivir, eso siempre lo he tenido claro, como decía en mi entrada "algo me falta", para qué depender de otra persona si no va a ser eterna? claro que en esta sociedad lo que hace falta es el dinero, (pero coño, pa eso trabajo aunque sea en esta mierda...) y no hace falta para ser feliz por el hecho de tener más cosas... no, no, no. Sólo se trata de no llamar la atención y hacerse pasar por una oveja más del rebaño. Me explico: 
  -necesitamos dinero para vivir porque la sociedad de hoy en día se basa en el intercambio "de bienes y servicios" y todo lo que realmente importa pasa por el dinero: la cultura, la salud, el medio ambiente, la educación... 
  -Ahora mismo sería impensable un sistema sin dinero porque somos demasiados.
  -Sin embargo, teniendo metas en la vida hace falta algo de pasta para sobrevivir, pero debe ser una herramienta intermediaria, no un objetivo. Un billete de 500 euros siempre será un trozo de folio pintado. 
 
  Con todo esto quiero decir, que el dinero no sirve para ser el más rico del cementerio, sino que hay que invertirlo, y no en una tele de plasma (que por cierto me parece uno de los gastos más inútiles) si no en crecer por dentro, en madurar, en ser más inteligentes o generosos, en alimentar el Superhombre de Nietzsche que no olvida "el sentido de la tierra", "los valores de vida" Que esta sociedad que ahora conocemos es muy nueva, y el hombre siempre ha vivido con mucho menos.
 
 
 
   A veces me sorprendo a mí misma.
   
 
    ¿Es posible sorprenderte a ti mismo? La respuesta es sí, si como yo, tienes tantas personalidades que unas se sorprenden o se avergüenzan de lo que hacen las otras. ¿Y cual de ellas soy yo, o un conjunto de todas? Nunca lo sabré.  No sé si alguien se ha parado a pensar, cuando te ofrecen verde o rojo, y estás decidido a coger verde y en el último momento coges el rojo, estás realmente sorprendiéndote? no, porque tú mismo sabías que ibas a coger rojo desde el principio.
 
  Sócrates decía que tenía un daimon, una especie de impulso que lo acompañaba y lo echaba para atrás cuando no debía hacer algo. Ójala a mí me acompañara un ente parecido que me hubiera aconsejado a veces con quien me juntaba o dónde me metía.  
 
    No sé por qué siempre vuelvo a los griegos, ¿será que ya lo inventaron todo? Nihil novum sub sole... 

0 comentarios